Manovich encuentra 5 principios en los nuevos medios, y los ordena según sus características fundantes al principio, y como consecuencia de los primeros, los últimos. Ya en la bibliografía explica de qué se trata la
representación numérica, modularidad, automatización, variabilidad y transcodificación. En ese orden, el primer principio es el más básico e indispensable para la digitalización, y el último es la consecuencia más profunda de la informatización de los medios.
Los video games son ejemplos de narrativas de altísima variabilidad, con incontables módulos operando programados para que funcionen de manera automática. Pero además de este tipo de productos, casi sin salir de lo lúdico pero incorporando preocupaciones artísticas existe un software comercial que permite al autor multimedia tomar información del mundo físico (mediante micrófonos, cámara, sensores de movimiento), procesarla de la manera que le interese, mezclar esa información o no con otra que tenga almacenada, y proyectarla en tiempo real obteniendo una obra totalmente dependiente de la información recibida y manipulada, una imagen totalmente transcodificada y en el mismísimo acto en que es capturada.
Isadora está diseñado para ser un software de laboratorio multimedia, la manera en que permite crear módulos de distinta naturaleza, (capturando datos, programando, trabajando datos ya almacenados sean imágenes fijas, en movimiento y sonido) es una exacervacion de la variabilidad. Todo se traduce a un valor numérico, que trabaja modularmente y es tan variable como puede ser el volumen en una sala llena de gente.

Su uso es muy intuitivo, o por lo menos más de lo que uno imaginaría. Se llega a una instancia en la que gracias a una interfaz de gran funcionalidad el usuario comienza a relacionar los módulos (el programa llama a los módulos que trabaja con imágenes y sonido "actores") con los otros, clickando con el mouse en un valor y arrastrándolo hasta relacionarlo con otro, dejando un trazo visual que marca e identifica qué valor de qué módulo se está mezclando y con cuál. Al mismo tiempo, se pueden programar módulos intermedios que modifican la variable trabajada consiguiendo que, por ejemplo, capturando una imagen cualquiera y eligiendo tomar la luminosidad promedio o de un sector de la imagen, Isadora traduciéndolo a un valor numérico (variable) desencadene un loop o clip de sonido en el que esta variable modifique el volumen, o lo grave o lo agudo de este sonido. O capturando un sonido utilizar las variables que se obtengan en una imagen, o en la velocidad de los fotogramas de un clip de video... los ejemplos pueden ser tanto como las ideas.
Es una aplicación pensada para artistas multidisciplinarios, o bien grupos interdisciplinarios. Vjs, instalaciones, puestas en escena teatrales o de recitales y cualquier performance en vivo pareciera ser el terreno más fértil para este programa.