
Primero a, luego b, luego c. O sino a, luego 6 y después x. La estructura narrativa que el emisor se proponga, sus características, intención, uso, exploración y conocimiento de las posibilidades digitales es lo que calificaría si se trata de una nueva estructura. En el campo artístico, donde lo exploratorio tiene gran legalidad, la generación de nuevas estructuras podría ser una de las preocupaciones más relevantes. En el diseño de la comunicación, no puede ser nunca la exploración el eje. Necesita haber comprobado y verificado que la estructura diseñada para poder llevar a cabo una función, utilidad del que el usuario saque provecho. Lo exploratorio y artístico puede activar emociones del usuario y permitirse jugar con las posibilidades de lo no-lineal, elementos que se sucedan según la navegación optada y según el fin que persiga el artista para activar la obra. Pero lo laberíntico y exploratorio relevante al diseño de la comunicación no sale del laboratorio hasta haber comprobado que lo ideado, desarrollado y codificado en la interface, lógica de códigos, y recorridos habilitados en la navegación no den error, el usuario entienda cómo obtener la información que busca, y responda a las necesidades del emisor y el receptor audiencia.
Estos recorridos propuestos conjuntamente con el recorrido finalmente efectuado tienen múltiples aplicaciones, ya sea como método de enseñanza, narrativo, de construcción. Permiten moverse (tanto al receptor como al emisor) en un mapa estructural similar al modo en que el pensamiento humano trabaja y relaciona conceptos.
Xavier Berenguer ha analizado en este artículo las posibilidades en cuanto a estructura, forma y aplicación de esquemas narrativos interactivos. No hace valoraciones sobre ejemplos, sino que se abstrae en las características según la calidad de la interacción requerida y la autonomía y control que se dispone al usuario. Así, configura distintos grados de interactividad en la estructura narrativa posible donde los niveles bajos son proyectos con caminos prefijados y de opciones simples y los niveles más altos son de contribución por parte del usuario y control extendido ofrecido por el sistema.
Posiciona como exponente superlativo de esto último a los sistemas operativos del ordenador. Prevee también un tercer eje, el de presencia e inmersión refiriéndose a sistemas que requieran de la implicación personal del espectador, que más que espectador se convierte en actor mediante dispositivos (guantes, cascos, lentes, sensores que traduzcan lo físico de lo volumétrico y en movimiento con una realidad virtual). El autor imagina que los sistemas operativos devendrán en entornos virtuales, convirtiéndose en zonas de máxima interacción y autonomía. Respecto del espectro en los distintos grados de interactividad Manovich habla de interactividad abierta (programación informática procedimental y modular que propicia la inteligencia artificial) e interactividad cerrada (elementos fijado en una estructura arbórea no personalizable por el usuario).
Links:
1/ Xavier Berenguer; Escribir programas interactivos
2/ Leonardo Valencia; Un puente entre el libro y la narrativa digital
3/ Eastgate; empresa de aplicaciones para generación de obras hipertextuales; venta de obras hipertextuales de distintos géneros.
4/ José Ignacio Argote Vea-Murguía; Relevamiento histórico sobre la consolidación del hipermedio como estructura narrativa.
5/ Susana Pajares Toska; Las posibilidades de la narrativa hipertextual.
6/Espejo interactivo
1/ Xavier Berenguer; Escribir programas interactivos
2/ Leonardo Valencia; Un puente entre el libro y la narrativa digital
3/ Eastgate; empresa de aplicaciones para generación de obras hipertextuales; venta de obras hipertextuales de distintos géneros.
4/ José Ignacio Argote Vea-Murguía; Relevamiento histórico sobre la consolidación del hipermedio como estructura narrativa.
5/ Susana Pajares Toska; Las posibilidades de la narrativa hipertextual.
6/Espejo interactivo

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